PLANTAS MEDICINALES

 

 

    ZANAHORIA

     (Daucus carota)

 

 

 

Zanahoria. Es la zanahoria uno de los vegetales más indicados para ser tomado crudo y debidamente lavado, ya que su masticación limpia los dientes y desarrolla los músculos masticadores. Por su riqueza en vitaminas y sales minerales ayuda a la formación de glóbulos rojos, y combate y previene de numerosas enfermedades:

Vista, riñones, depuradora de la piel e irregularidades intestinales,

¿Quién no conoce los grandes méritos de la zanahoria? Es bien conocida en todo el mundo como excelente alimento, pero en cambio, son menos conocidas, sus valiosas propiedades curativas.

El valor bioquímico de la zanahoria es grande. Es extraordinariamente rica en sales minerales y en vitaminas A, B y C.

Crudas, en ensaladas, son siempre preferibles, aunque cocidas, asadas o fritas resultan muy sabrosas en la preparación de diversos platos.

La zanahoria es uno de los vegetales más apropiados para ser tomada cruda y debidamente lavada. La laboriosa masticación a que obliga limpia los dientes y desarrolla los músculos masticadores.

A los niños pequeños y a las personas de mala dentadura o de digestión débil puede dárseles zanahoria rallada con su jugo.

La zanahoria es neutralizante de la acidez de estómago y de la sangre; recomendable en el exceso de ácido úrico.

También tiene un gran valor trofoterapéutico en las afecciones del hígado, ingerida en todas sus formas, pero especialmente cruda y en ensalada.

El jugo de zanahorias es uno de los mejores tónicos. En toda clase de fiebres e infecciones del aparato digestivo obra maravillosamente, cura y entona la vitalidad.

El jugo fresco se consigue exprimiendo la zanahoria rallada y constituye una de las mejores medicinas para los niños, cuando se nota en ellos pobreza fisiológica. La zanahoria cruda rallada, mezclada con ajo picado o con anís (una cucharadita de la planta de anís por plato), es un buen remedio para los niños que tienen gusanos.

El jugo de zanahoria s también útil en la bronquitis, añadiéndole un poco de miel o zumo de limón.

La zanahoria además, suaviza la piel depura y mejora el cutis.

la zanahoria es para las mujeres es una  colaboradora de la belleza de su rostro.

Las generaciones pasadas conocían el gran valor nutritivo y curativo de la zanahoria, gracias al buen instinto que les guiaba en este sentido, y hoy es la ciencia la que pone de relieve el maravilloso poder curativo de este agradable producto de la huerta. Buscando vitaminas y sales minerales en las diversas verduras, se ha descubierto que la zanahoria ocupa un primerísimo lugar en cuanto a contenido vitamínico. Se ha comprobado que la zanahoria contiene las vitaminas A, B, 2 y C, así como abundantes sales minerales: calcio, hierro, silicio, potasio1 sodio, fósforo y magnesio.

No es por casualidad que este excelente producto de la huerta tenga también, como la cebolla, un gran poder para prevenir el cáncer.

Comiendo habitual mente zanahorias crudas, junto con otros vegetales  también crudos (especialmente plantas silvestres), todo preparado del modo más sencillo y natural, sin sal y sin vinagre, se comienza un camino hacia la curación de numerosas enfermedades.

La zanahoria, con su abundante contenido vitamínico y sales minerales, se encarga de ello. Todo lo que necesita para la salud se encuentra en la zanahoria.

Sin pretender agotar la extensa lista de las enfermedades que cura o alivia, destacaremos las siguientes: anemia, ictericia, enfermedades del hígado, enfermedades de los riñones, de la vejiga, de los pulmones, de la garganta, del estómago, de los intestinos y de la piel.

La zanahoria actúa cono purificador de la sangre y como estimulante que vitaliza el organismo. Ayuda a tener la piel y el cutis limpios, y los órganos internos, particularmente el aparato digestivo, en buen estado de funcionamiento.

La zanahoria debe comerse cruda y a diario. Rallada cruda y con jugo de limón es ideal para acompañar las ensaladas e incluso consumida sola.

Las zanahorias es recomendable especialmente para los niños y  los jóvenes, pues suministran a la sangre y a todos los órganos, los elementos necesarios para el sano y vigoroso crecimiento y desarrollo del cuerpo. Como así también para la formación y conservación de los huesos, nervios, dientes y cabellos.

Las hojas secas de la zanahoria constituyen un excelente y eficaz remedio contra las malestares hepáticos. Las semillas de esta planta proveen un buen alivio en caso de trastornos digestivos.

Muchos sufren de catarros, tos, bronquitis, asmas, hallarán un gran alivio si practican una cura de zanahoria de considerable duración, tomando también el jugo de zanahoria cruda, al cual se le puede añadir bastante cantidad de miel pura de abejas.

Las zanahorias ralladas crudas se prestan también para cataplasmas, que se aplican sobre heridas, fisuras en las piernas, en los brazos o en las manos, afecciones de la piel, hinchazones, quemaduras, granos, erupciones, etc., que alivian los dolores y curan. Para convencerse de ello, no hay más que probarlo.

Sabiendo el gran contenido vitamínico y de sales minerales de la zanahoria, y su acción como remedio vivificante natural,

La zanahoria es indispensable para las mujeres embarazadas y para las madres lactantes.

La ingestión de la zanahoria por parte de la madre, provee de buena sangre al niño que está por nacer, y a la madre lactante le provee leche excelente con que alimentar al niño en sus primeros meses. De manera que las madres tienen en la zanahoria, tornada en abundancia, un excelente medio para mejorar y aumentar la sangre, y, por consiguiente, también un medio para tener mejor y más abundante leche.

El que quiera conservar la salud o el que la ha perdido y quiere recuperarla, debe hacer por lo menos una vez al año una cura de zanahorias.

 

CURA DE ZANAHORIAS

Se toman zanahorias frescas, se lavan bien y se pasan por la máquina exprimidora o se rallan con un rallador común, y luego se exprime la masa resultante haciéndola pasar por un lienzo fino o por un colador. La masa que queda se puede aprovechar para tomarla aliñada con limón junto con la ensalada en las comidas.

Cada hora se toman de cinco a siete cucharadas del jugo de zanahorias, que se prepara en el día; también, si uno se despierta por la noche, puede tomar un poco. Si ha sobrado un poco de jugo del día anterior, no debe consumirse, pues ha perdido gran parte de sus propiedades. El jugo debe guardarse siempre bien tapado. No se deje nunca la cuchara en contacto con el mismo, pues podrá producirse un envenenamiento, por la reacción del metal de la cuchara con el jugo.

Mientras se hace la cura de zanahorias, hay que comer muchas ensaladas (lechuga, escarola, rabanitos, tomate, pimiento, cebolla, remolacha, aceitunas negras, etc., mezcladas con plantas silvestres (ortigas, amargón, lengua de vaca, borrajas, verdolaga, etc.), todo preparado lo más natural posible, sin sal y sin vinagre, y sólo un poco de aceite puro de oliva. Va bien añadir un poco de zumo de limón en sustitución del vinagre.

Al mismo tiempo, en tanto dura la cura, conviene comer cada día puré de patatas, a ser posible patatas nuevas. Las patatas se cocinan con la piel, luego se mondan y se prepara el puré. Las patatas son muy ricas en bases; absorben las sustancias morbosas y las toxinas y las eliminan del organismo mediante la evacuación. Por eso es tan recomendable el puré de patatas.

Tómese cada mañana y cada noche una tacita de jugo de las plantas silvestres citadas. Se trinchan, después de haberlas lavado bien, pasándolas por una máquina exprimidora.

El vinagre debería ser desterrado por completo de la cocina y de la mesa, pues tiene un efecto muy perjudicial. El vinagre destruye los glóbulos rojos de la sangre.

La sal no es necesaria en el crudivorismo, pues todos los vegetales crudos contienen sales naturales, del mismo modo que el azúcar natural de las frutas hace innecesario el azúcar refinado artificial.

La sal, sobre todo usada en abundancia, es muy perjudicial para la salud pues puede provocar diversas enfermedades: de los riñones, del hígado, de la vejiga, de la piel. También la ictericia puede tener su origen en un consumo excesivo de sal. Las afecciones e impurezas de la piel del cuerpo y del cutis, son provocadas casi siempre por el uso de condimentos fuertes y por la ingestión de comidas saladas.

Nuestros cordiales lectores habrán comprendido que en la cocina vegetariana jamás debe usarse el vinagre y los condimentos fuertes, tales como la pimienta, la mostaza, el clavo, la guindilla (ají o chile), sólo es tolerable el empleo de un poco de sal de cocina. Para guisar, la cocina vegetariana dispone de muchos condimentos naturales que, además de ser muy sanos, son riquísimos. Tales son: el ajo, la cebolla, el tomate, las finas hierbas, el orégano, el tomillo, el laurel, etc.

El excesivo uso de sal produce la acidificación de los jugos gástricos y de la sangre, impide además a los órganos internos aprovechar totalmente las vitaminas y sales minerales que recibe el cuerpo comiendo cosas naturales, obstruye las células e impide su buena nutrición.

Basta decir que la ingestión de 250 gramos de sal de una sola vez puede producir la muerte, para que se mire con prevención el consumo de sal, restringiéndolo a lo estrictamente indispensable y eliminándolo totalmente cuando el caso lo requiere; por ejemplo, en todas las afecciones del aparato renal y en muchas afecciones del hígado y de las vías biliares. Por otra parte, el consumo excesivo de sal facilita extraordinariamente el agravamiento de enfermedades tales como el reumatismo y la gota.

Conviene hacer cada año la cura de zanahorias propuesta, haciéndola durar varias semanas. Mientras dura esta cura, el régimen alimenticio del individuo debe ser estrictamente vegetariano. A la vista de los excelentes resultados, es casi seguro que una vez terminada la cura, el que haya hecho la prueba, seguirá con la mejor voluntad y excelente ánimo el régimen natural que se impuso durante la misma. Sólo se necesita un poco de voluntad y un cierto dominio de sí mismo, para proseguir con tan saludable manera de vivir.

 

“La salud depende de la cocina.” Nos alegraría que todas aquellas personas que a través de nuestros libros han pasado a formar parte de la gran familia naturista, nos escribieran unas líneas.

Las propiedades más importantes de la zanahoria.

Gracias a su gran contenido en vitamina A, la zanahoria resulta un poderoso remedio para las enfermedades de la vista.

Cura toda clase de inflamaciones, conjuntivitis, etc., tambien fortifica enormemente la vista y aumenta la agudeza visual. Todos los que padezcan de alguna enfermedad o de algún defecto de la vista, tienen en la zanahoria un remedio sencillo, eficaz, seguro y al alcance de todos.

Lógicamente (y la observación es muy importante), la zanahoria será eficaz siempre que se adopte al propio tiempo un régimen alimenticio vegetariano racional y equilibrado.

 

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